Vagisplaining: «no me contradigas que soy mujer».

El vagisplaining o vagisplicar es una conducta típica de la mujer moderna a la que se le ha entitulado a una posición de falsa superioridad moral y monopolio de los sentimientos. Básicamente sucede, porque para el nuestra cultura ginocentrista una mujer sabe lo que necesita un hombre mejor que el mismo hombre.

¿Qué es Vagisplaining?

«Vagisplaining» es un término que propongo como réplica a la estupidez del mansplaining. El «mansplaining» es la respuesta de la mujer cuando queda en evidencia en su desconocimiento sobre un tema y en lugar de admitir su error maduramente, hace una huida al frente, asumiendo un papel de víctima de un acoso machista.
La estrategia feminista detrás del concepto del «mansplaining» es atacar al hombre por ser hombre, no porque esté equivocado. ¿Se entiende la diferencia? No se trata de debatir como iguales en intelecto, sino de ridiculizar al contrario en razón de su sexo. SILENCIARLO. Si el hombre con quien discute tiene razón o no, no es lo que se discute (lo que debería, si es que ella tiene la razón), sino que la mujer se arroga el derecho de ordenarle callar por ser hombre: «no me contradigas, porque soy mujer«.

Ejemplos de la Vagisplicación.

Esta conducta se puede mostrar de diferentes maneras, algunos ejemplos clásicos surgen cuando una mujer nos viene a…
¿Cómo sabe esto que los hombres desconocen de sí mismos? Porque le nace de los ovarios. Toda su evidencia se basa en sus sentimientos. Y particularmente, si se trata de una feminista, es posible que muestre como «evidencia» un estudio de ciencias sociales. Con perspectiva de género, por supuesto, lo cual significa que fue diseñado y ejecutado de forma manipulada, para que el resultado reproduzca los intereses ginocentristas del feminismo.
 

Demostrando el Vagisplaining.

Señalar el vagisplaining busca ridiculizar y exponer esa conducta inmadura. Y más aún, EXPONER que a menudo las afirmaciones simplemente le surgen de su vagina, sin más respaldo.
 
Esta publicación, por ejemplo, se trata de una mujer que viene a vagisplicar a los hombres que nosotros no sabemos disfrutar del sexo. Y como evidencia, expone una serie de 5 razones que le salen de la vagina.
Ejemplo:
vagisplaining

La trampa

Aquí tenemos a una mujer, supuestamente una sexóloga, expresar que los hombres no disfrutan del sexo. ¡No se dejen engañar por el título académico! Caer en la falacia de autoridad es muy fácil. También sería fácil caer en la falacia ad hominem al ver que la cuenta de IG  que promueve se dedica al porno suave, una clásica maniobra para enganchar seguidores. Debemos fijarnos en la evidencia y los argumentos. En este caso, aunque avisa que va a dar cinco razones, se resumen en dos:
  1. El hombre se preocupa mucho por su rendimiento.
  2. El hombre no se deja educar sexualmente por la mujer.
VER>>  2 de cada 5 hombres se arrepienten de compartir sus sentimientos

Desmontando la trampa.

En el punto 1 decepciona que una sexóloga sugiera que los hombres siguen las expectativas que «alguien malintencionado creó» (cita textual). ¿Acaso el hombre cuando tiene sexo tiene un buró de jueces masculinos monitoreando su rendimiento, la duración de su erección, la cantidad de orgasmos que provoca a la mujer, etc? ¿Ante quien esta cuidando su desempeño, entonces? ¡ANTE LA MUJER OBVIAMENTE! Si alguien crea esas expectativas sexuales, no diremos que de forma «malintencionada» (como afirma la dichosa sexóloga) es la misma mujer. Ella es la guardiana de paso, a quien la Evolución le dió el poder de Selección Sexual. Las mujeres hablan y los hombres tratan de llenar sus expectativas.

En el punto 2, vemos más claramente el intento de vagisplicar. Ella asume que una mujer ya esta capacitada para dar lecciones de educación sexual a los hombres. El ginocentrismo en su clásica expresión. Preguntemos a cuantas mujeres quieran, cómo le harían el amor a un hombre si no tienen acceso a su pene. La mayoría entra en shock. Apenas si entienden el cuerpo que tienen, menos aún el cuerpo del sexo opuesto. O les interesa entenderlo.

¡OYE PERO SOY MUJER! No te atrevas a contradecirme. No me puedes decir cómo ser mujer, pero cállate mientras me dedico a vagisplicar cómo ser un hombre de verdad.

¡OYE PERO SOY MUJER! No te atrevas a contradecirme. No me puedes decir cómo ser mujer, pero cállate mientras me dedico a vagisplicar cómo ser un hombre de verdad.Haz click para twittear
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