Ginocentrismo, machismo y feminismo: una familia singular.

Machismo y Feminismo son aspectos de una misma cultura ginocentrista. Tenemos en Ginocentrismo, Machismo y Feminismo a los miembros de una familia singular. Pueden no estar de acuerdo en los métodos, pero sí en los objetivos, obtener todos los beneficios posibles para las mujeres.

Cuando las feministas tratan de disipar los problemas de los hombres aluden al machismo como principio y fin de todo. Si tan solo dejaran de ser machistas, todos sus problemas terminarían. ¿Se equivocan las feministas? No totalmente, pero tampoco ven todo el panorama completo sino solamente el aspecto que coincide con su dogma. Ginocentrismo, machismo y feminismo van de la mano.

Los números no mienten. Hoy día las mujeres ganan más dinero por realizar el mismo trabajo que un hombre, se gradúan más de las universidades, tienen más beneficios estatales, leyes que les dan poder sobre la vida de los hombres. Cualquier mujer puede poner una denuncia falsa y salir impune. Las Estafas de Paternidad ni siquiera son contadas como delitos en la mayoría del mundo. La mayoría se divorciarán y casarán de nuevo, obteniendo beneficios económicos acumulativos. Y a pesar de que estadísticamente suelen ser la más agresora de la pareja, son las primeras en recibir atención mediática y protección, pudiendo quedar como la víctima.

A pesar de toda la evidencia, los mismos hombres aceptan pasivamente que sus derechos humanos sean reducidos y sus responsabilidades sociales aumentadas sin beneficio. Todo lo aceptan mansamente, y hasta lo aplauden, si se lo presentan como un beneficio para la mujer.

Desde que noté este fenómeno hace años me preguntaba qué impulsaba a la gente a tragarse las mentiras del feminismo y a creer que el machismo beneficiaba a los hombres en detrimento de las mujeres. Cuando claramente el feminismo aboga por el machismo benévolo y paternal, solamente se quejan de los efectos negativos, como los casos de asesinatos por Celotipia que suelen aprovechar para disfrazarlos como «femicidios».

Para mi cerebro mal preparado para aceptar los sesgos de la empatía, no encontraba razón de que alguien viera como oprimida a la mujer, quien desde la seguridad de su bien aprovisionada casa, manda a control sobre la vida y muerte del hombre.

Sí, es verdad que en el pasado las mujeres tenían limitaciones, como no poder ir a morir en la guerra, ni dejarse el pellejo en un empleo ingrato o poder seguir una carrera académica.

Pero como lo veía yo, y lo entiendo aún, este era un resultado indirecto e indeseado del proteccionismo que los hombres les dieron durante miles de años. Un efecto colateral menor si se comparaba con los cuantiosos beneficios que obtenían a cambio.

VER>>  El Hombre no tiene derecho a Decidir la Paternidad.

Durante milenios los hombres no dejaron de verlas como seres sobrenaturales por su capacidad de engendrar vida, su misticismo y su poder sexual. Las protegieron de las inclemencias de la naturaleza, pelearon sus batallas, construyeron sus hogares y murieron por preservar el honor de ellas.

Eventualmente, cuando la civilización era estable y la naturaleza ya no era tan misteriosa, era lógico que los hombres que se encargaban de construir y mantener andando la civilización tomando sobre sus hombros todas las responsabilidades y efectuando los mayores sacrificios, llegaran a desencantarse del misticismo de la mujer también y comenzaran a verlas como una huésped incómoda por lo bajo o hasta como un parásito inferior.

ginocentrismo

Voila! Habemus Machismo.

Ginocentrismo, Machismo y Feminismo forman una familia singular. El Ginocentrismo tuvo a su hijo mayor. Un hijo rebelde y berrinchoso si se quiere, pero obediente a fin de cuentas. Porque a pesar de esta falsa sensación de superioridad sobre la mujer no pensó en sacar de esa supuesta superioridad en su propio beneficio.

De haber sido un hijo rebelde, el Machismo habría pensado en esclavizar a las mujeres. Que sean ellas las que peleen en los conflictos.  Y las que trabajen las minas. Que construyan los caminos. Dejar a los hombres «superiores» los trabajos más suaves y placenteros como buenos opresores.

¿Qué importa que las mujeres fueran físicamente más débiles? Podrían usar al doble de esclavas oprimidas si era necesario, conservando a las mejores dotadas físicamente, reservadas para mantener el crecimiento de población. Hasta el más humilde campesino podría haber oprimido desde la sombra de su choza mientras una docena de mujeres se rompían la espalda arando la tierra de sol a sol para él.

Pero no fue así, no hubo un Patriarcado opresor. Ni siquiera en los tiempos barbáricos de la Edad de Bronce cuando la espada y la fuerza dominaban, la mujer se enfrentó a un trato semejante. Su «opresión» se derivaba en ser más protegida, y ser reconocida como más valiosa que el hombre. Paradójicamente cautiva de su propio valor ginocentrico.

Machismo fue siempre un hijo obediente, aunque obstinado, de Ginocentrismo. Orgulloso de su propia fortaleza, se empecinó en asumir más y más responsabilidades, porque las mujeres inferiores no debían ser turbadas con las complejidades de crear el progreso y mantener la civilización.

Machismo siempre se creyó mejor que las mujeres, pero paradójicamente, no es nada sin ellas. Porque sin una Mujer ante cuyos pies arrodillarse para mostrar los frutos de sus éxitos, Machismo no es nada, no es nadie, no tiene valor. Como hijo fiel de Ginocentrismo, necesita de la Mujer para darle dirección y sentido a su existencia.

VER>>  Vagisplaining: "no me contradigas que soy mujer".

No es de sorprender que lo que más teme Machismo es a la burla de una Mujer. Ella, a quien considera inferior, tiene el poder de destruirlo con sus palabras. El rechazo de la Mujer puede causar que Machismo prefiera el suicidio antes que una vida sin el objetivo de su existencia. Tal como lo vemos frecuentemente en los casos de asesinato y suicidio por Celotipia.

ginocentrismo, machismo y feminismo

El Ginocentrismo tuvo una hija.

Feminismo nació de la unión de Progreso y Ginocentrismo. Una vez que el Capitalismo y la Tecnología abrieron mejores condiciones sociales para todas las personas, la Mujer ambicionó el poder del Hombre.

Feminismo ambiciona todo, el proteccionismo de Machismo y los beneficios del Progreso. Que el Hombre siga siendo su escudo y su espada, pero Feminismo no quiere las responsabilidades desagradables ni las tareas pesadas.

Feminismo ambiciona todo, el proteccionismo de Machismo y los beneficios del Progreso. Que el Hombre siga siendo su escudo y su espada, pero Feminismo no quiere las responsabilidades desagradables ni las tareas pesadas.Haz click para twittear

En su visión ideal, Feminismo considera a las mujeres superiores a los hombres y desea para ellas los trabajos más suaves y placenteros como buenas opresoras. Que ellos luchen por ellas, que se sacrifiquen por protegerlas, que construyan para ellas y subvencionen sus beneficios con su sangre y su vida. Conservando a los mejor dotados físicamente, reservados para mantener el crecimiento de población.

Ginocentrismo, Machismo y Feminismo son, sin duda, una familia singular. Machismo y Feminismo se miran con recelos y pelean como hermanos que son, pero no dejan de tener la misma madre a quien siguen. Las enseñanzas maternales de Ginocentrismo son seguidas por ambos, cada uno a su manera busca lo mismo al final, seguir la orden de Ginocentrismo…

«Todo para la Mujer. Solo la Mujer importa. Siempre y en toda circunstancia».

Cansado de la censura progre en mi página de Facebook y en mi Twitter he dedicido abrir este blog donde hablo de temas sobre la identidad masculina y los problemas sociales que afectan al hombre, aderezado con críticas de humor ácido hacia los absurdos de la sociedad post moderna occidental. Espero que lo disfrutes y te puedas unir a mi lista de correos para que no te pierdas ninguno de mis nuevos artículos.
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