Bimago El Cínico

Un blog con píldoras rojas para el hombre post-moderno

Hedy Lamarr no inventó el Wi-Fi

En la última década la figura de Hey Lamarr se unió al panteón de falsas heroínas que nuestra sociedad ginocentrista ha inventado. Hedy Lamarr, la falsa inventora. La mujer que NO inventó el Wi-Fi, ni el Bluetooth, ni fue una innovadora. Junto a mitos de papel como Hipatía de Alexandría o Juana de Arco, permite alimentar la cultura de victimismo. Y de paso, inflar el frágil ego femenino de millones de mujeres que creen que por una suerte de «enlace gregario«, si una mujer es capaz de hacer una cosa, significa que todas las mujeres son igualmente capaces.

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De dónde nace el Mito de Hedy Lamarr.

Activista bélica, actriz famosa, productora. La figura de Hedy Lamarr tiene todos los ingredientes para ser políticamente explotada, por lo que no es de extrañar que en la época moderna la mitología feminista la ha elevado al nivel de genio científico. Para cualquiera que la descubra hoy, parecería que Lamarr fue juzgada mal, descartada y valorada solo por su belleza.

La vida inspiradora y poco convencional de Lamarr, una mezcla embriagadora de sexo, ciencia, fama y desgracia, se explotó de forma eficiente y amarillista en el documental biográfico Bombshell: the Hedy Lamarr Story para convertirla en el mito trágico que hoy nos venden.

La directora del documental, Alexandra Dean, comenzó esta producción inquieta por la poca cantidad de mujeres inventoras que recoge la Historia. Así que se puso manos a la obra para levantar un ídolo de papel maché y escarcha. Es imposible que haya sido por error, dado el gran trabajo de investigación que tuvo que hacer para su reconocido documental, que no supiera lo que hacía y el verdadero rol de Hedy Lamarr. No me sorprendería que descubra que es una promotora feminista, dado que es una práctica común de esta secta el manipular y desinformar con fines propagandísticos.

Quien era realmente Hedy Lamarr.

Tratemos de separa el mito de la realidad. Hedwig Eva Maria Kiesler era su verdadero nombre. Su padre le incentivó su talento para la mecánica, pero a los 16 años su gran belleza ya la dirigía hacia la fama y los reflectores. A los 17 años ya era una actriz famosa con la película alemana «Extasis» (1933), un drama sobre joven esposa infiel que huye con su amante joven. La película fue muy polémica en su época, por ser la primer película no pornográfica que presentó un desnudo frontal de una mujer y una escena de orgasmo. La película fue popular en muchos países, incluso en Asia, por razones evidentes.

 

«Hedy Lamarr», su seudónimo, nació cuando viajó a los Estados Unidos convertida en un símbolo sexual. Dejando de lado su historia debajo de los reflectores, hablemos de lo que nos interesa, de su lado como inventora, que aparentemente fue una de sus inquietudes intelectuales constantes y para el que se mostraba apasionada.

Aquí la historia se vuelve complicada de separar la verdad de la ficción, ya que como pasa con las celebridades, muchas cosas se exageraban o inventaron para hacer más notoria su figura. Lo que si podemos saber es que el interés que su padre le inculcó por la ciencia y su talento innato fueron parte de su vida. Incluso el famoso millonario, playboy y constructor de aviones Tony Stark Howard Hughs tuvo un romance con ella y puso a su disposición un equipo de ingenieros para que hicieran realidad las ideas de la joven. También es claro que el entrenamiento formal de la joven era en la dramaturgia, a pesar de su entusiasmo por las ciencias y su creatividad, necesitaba de manos capacitadas para llevar sus ideas a la realidad.

El papel de George Antheil.

La figura de George Antheil debería estar junto a Hedy Lamarr compartiendo la gloria, si fuera cierto que sus ideas dieron origen al Wi-Fi y el Bluetooth. Que no fue así, pero ya veremos por qué no tuvieron nada que ver con esos inventos modernos.

George anthel

George Antheil era el clásico músico «chico malo», para los estándares de la época. Una figura atractiva para la hibistrofilia de Hedy Lamarr, que siempre se rodeó de hombres de ese perfil. George y Hedy compartían intereses sobre la ingeniería además de ser celebridades ambos.

Ambos analizaron el problema que tenían los aliados para sobrepasar los dispositivos de desvío de señal de torpedos que protegían a los barcos nazis.  Hedy, previamente casada con un empresario armamentista alemán antes de escapar, debió estar familiarizada con esa tecnología. Así que debió haber sugerido crear un mecanismo de salto de frecuencia, que era una idea que ya era ampliamente difundida entre los ingenieros alemanes.

Hedy, como queda claro antes, no sabía como llevar a cabo su idea en la práctica. George tampoco era ingeniero, pero dos décadas antes había escrito una pieza de concierto, el famoso Ballet Mécanique, que incluía partes para pianos de reproductor sincronizados. Ese fondo desencadenó instantáneamente un pensamiento: Colocaría un rollo de piano de reproductor perforado con 88 filas de perforaciones colocadas al azar en el transmisor para controlar el salto entre 88 frecuencias de radio; colocaría un rollo idéntico en el receptor; y luego sincronizaría los dos. ¿Por qué 88? Ese es el número de teclas en un piano.

Ambos contactaron a un ingeniero del Instituto de Tecnología de California llamado Samuel Mackeown, quien construyó el dispositivo que George planteaba. Así que tendríamos un tercer candidato a compartir la gloria, si sus ideas hubieran servido para crear el Wi-Fi o el Bluetooth como dice el mito. Lo que si podemos notar, es cómo siempre que una mujer es elevada al rango de mito heroico, se hace a precio de desaparecer a los hombres que la ayudaron a llegar ahí. Pues de lo contrario, no serviría como heroína feminista.

¿Fue innovadora la idea de Hedy Lamarr?

Respuesta corta: NO. El mismo concepto de salto de frecuencia ya había sido patentado en 1901 por Nicolas Tesla. Desde entonces, media docena de patentes usaban la misma idea para diferentes fines. Incluso ingenieros contemporáneos, tanto civiles como militares, desarrollaron soluciones basadas en las mismas ideas para ayudar al esfuerzo bélico. ¿Robo a Hedy Lamarr? No querida. Solamente usaron las mismas ideas base, y a partir de ahi desarrollaron sus inventos.

La idea de que la patente de Lamarr podría haber comenzado con una idea que escuchó de los colegas de su exmarido armamentista se descarta en el documental Bombshell, donde los cineastas afirman que los ingenieros alemanes en ese momento desconocían la tecnología. Sin embargo,  la evidencia documental en el Bundesarchiv-Militärarchiv en Friburgo muestra que los ingenieros alemanes antes de la Segunda Guerra Mundial eran conscientes de la teoría del salto de frecuencia, aunque carecían de los medios para ponerlo en práctica.

El mismo «diseño» de George estaba claramente robado inspirado del «Mystery Control» de Philco (1939), el primer control remoto por radio disponible comercialmente, al que le agregó sus conocimientos musicales. Para su desgracia el invento aunque ingenioso, el sistema neumático era muy sensible y de utilidad impracticable en un ambiente de combate real. Por eso el ejército desechó la idea, a pesar de que el mito quiera pregonar que los diseños estaban clasificados y que no los usaron por ser invenciones de una mujer.

Con esto queda claro, que no solo la invención no era novedosa, ni la teoría innovadora,

El Mito de la Conspiración Militar.

Parte del dramatismo de mito heroico de Hedy Lamarr es convertirla en la víctima de una conspiración militar para esconder su genialidad y robar sus ideas para crear el Wi-Fi y el Bluetooth. No obstante, la realidad es que la patente se tramitó rutinariamente sin imposición de secreto.

periodico hedy lamarr
Lamarr admite en una entrevista que ella era la «creativa» mientras que Anthell hacia el trabajo «químico». Así es… «químico»….

Solamente un pequeño aviso del New York Times fechado el 1 de octubre de 1941, informó que el Consejo Nacional de Inventores «clasificó la invención de la señorita Lamarr en la categoría ‘al rojo vivo'». Claramente un intento del periódico de explotar la fama de la artista. Por lo que rápidamente, dos días más tarde, los abogados de la firma Lyon y Lyon, encargados de los de patentes de Lamarr y Antheil, escribieron una carta a sus clientes haciendo una afirmación contraria:

Nos dimos cuenta de una considerable publicidad a los periódicos recientemente resultante de las declaraciones del Coronel Lentdel Consejo Nacional de Inventores. Esta publicidad es bastante desconcertante teniendo en cuenta que la Oficina de Patentes no ha emitido una Orden de Secreto. También es difícil entender por qué no se ha emitido la Orden de Secreto teniendo en cuenta que el Examinador no ha encontrado nada antes de la invención.

El propio George aparentemente no creía que el invento fuera clasificado: Da el número de patente en su autobiografía de 1945 Bad Boy of Music y sugiere cualquiera puede obtener una copia de la misma enviando 10 centavos por correo a la Oficina de Patentes.

Por si fuera poco, el invento fue suficientemente publicitado para que hubiera podido ser escondido del conocimiento público.

¿Dio origen Lamarr al Wi-Fi, el Bluetooth y GPS?

Hedy Lamarr no inventó el Wi-Fi. Muy a pesar de las fantasías feministas que tanto les gusta creer que fue gracias a una mujer que existe la comunicación inalámbrica de los dispositivos móviles actuales, las ideas de Hedy Lamarr no fueron innovadoras, o siquiera originales suyas, ni menos presentaron una base para desarrollar la tecnología actual del Wi-Fi o el Bluetooth.

Para empezar, como antes señalaba, el salto de frecuencia era un concepto que ya era de conocimiento de los ingenieros, décadas antes de Hedy Lamarr. Ya se habian creado muchos inventos militares y civiles que usaban el salto de frecuencia para cuando Hedy Lamarr, George Antheil y Samuel Mackeown presentaron la patente en 1941.

inventor del bluetooth
Agradezcan al ingeniero Jaap Haartsen la invención del Bluetooth.

Para cuando Jaap Haarsent logró crear la tecnología del Bluetooth en la década de 1990, el salto de frecuencia era simplemente el estándar que la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) requería en la banda de frecuencias que tenía la intención de utilizar para un sistema de comunicación local a prueba de interferencias.

Aunque muchos artículos de sitios pro-feministas y promotores de seudo-cultura citan la invención de Lamarr-Antheil como vital para el desarrollo de Wi-Fi moderno, la verdad es que el Wi-Fi abandonó el salto de frecuencia desde el principio de su desarrollo. Básicamente, porque el salto de frecuencia proporciona un ancho de banda insuficiente.

Durante un tiempo, Wi-Fi utilizó una técnica de espectro extendido conocida como secuenciación directa, pero desde un cambio en las reglas de FCC, emplea otro tipo de tecnología de espectro extendido, multiplexación de división de frecuencia ortogonal.

El Sistema de Posicionamiento Global (GPS), otro alegato feminista acerca del legado de Lamarr, siempre ha utilizado la secuenciación directa. Aunque la red celular 2G temprana utilizó una forma de salto de frecuencia, las redes posteriores han empleado la secuenciación directa y la multiplexación de la división de frecuencia ortogonal.

Conclusión.

Cualquier vínculo de los modelos actuales de Wi-Fi, Bluetooth y GPS con diseños de pianos y sistemas de torpedos sigue sin ser demostrado. Solo en las mentes de las hordas feministas que a fuerza de propaganda necesitan crear heroínas propias para superar sus complejos de inferioridad. Bastantes grandes mujeres hay que podrían exaltar, si quisieran, pero la mayoría de grandes mujeres que realmente han impactado en la historia estan completamente alejadas de los ideales del feminismo y con frecuencia fueron sus detractoras.

Hedy Lamarr o Hedwig Eva Maria Kiesle puede pasar a la historia por sus logros en el ámbito del cine, sin necesidad de convertirla en un ídolo falso que sirva a los panfletos de propaganda feminista. Es mi intención que este artículo ayude a lanzar piedras a los pies de barro de esos ídolos brillantes, y ya volveré luego para hablar de otros fraudes de la historia similares.

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Fuentes:

  • Tony Rothman, T.  Random Paths to Frequency Hopping. American Scientist. https://www.americanscientist.org/article/random-paths-to-frequency-hopping
  • Scholtz, R. A. 1982. The origins of spread spectrum communications. IEEE Communications Transactions 30:822–854.
  • Simon, M. K., J. K. Omura, R. A. Scholtz, and B. K. Levitt. 1994. The Spread Spectrum Communications Handbook. New York: McGraw-Hill.
  • Rothman, T. 2003. Everything’s Relative and Other Fables from Science and Technology. Hoboken, NJ: John Wiley and Sons.
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3 thoughts on “Hedy Lamarr no inventó el Wi-Fi

  1. También hay otro caso con el Perseverance, muchos ingenieros varones se parten el lomo trabajando para supuestamente mandar una unidad de exploración a Marte y ¿quién se lleva todo el mérito? un ser de luz, lo único que hizo fue retransmitir el aterrizaje, a ellos ni los mencionan.
    Pero ya se sabe que hoy en día una tipa normalita del montón tiene gran estatus por culpa de la desesperación de los manginas. Ahí lo tienen, sin ella estoy segurisimo que no habrían logrado tal proeza, para que luego salgan con que el Ginocentrismo no existe. ¿Me pregunto porque los hombres se molestan en hacer algo hoy en día si todo el merito se lo llevan ellas?.

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